La economía estadounidense generó en el mes de mayo mucho más empleo del esperado
Redacción Link Securities
El índice de precios de consumo (IPC) de EEUU repuntó el 0,5% en el mes de mayo con relación a abril, según datos dados a conocer por el Departamento de Trabajo, lectura que estuvo en línea con lo esperado por el consenso de analistas de FactSet. En mayo, los precios de la energía aumentaron un 3,9%, después de haber subido un 3,8% en abril y un 10,9% en marzo. El alza de estos precios explicó más del 60% del incremento mensual del IPC, en un contexto marcado por el fuerte encarecimiento de la energía provocado por las tensiones y el conflicto con Irán. Dentro de este apartado, los precios de la gasolina subieron el 7,0%, mientras que los del fueloil lo hicieron el 3,8%. Por otra parte, también se observaron incrementos en los precios de la vivienda y alojamiento (shelter), que avanzaron un 0,3%, y de los alimentos, con una subida del 0,2%. Asimismo, se registraron aumentos en las categorías de comunicaciones, billetes de avión, atención médica, cuidado personal y ocio y actividades recreativas. En sentido contrario, algunos componentes contribuyeron a moderar las presiones inflacionistas. Así, los precios de los seguros de vehículos, de los muebles y los gastos de mantenimiento del hogar, así como de los vehículos nuevos, experimentaron descensos durante el período analizado.
En tasa interanual, el IPC de EEUU repuntó en mayo el 4,2% (3,8% en abril), lo que supone la tasa más elevada en tres años. La lectura, no obstante, estuvo también en línea con lo esperado por los analistas. Esto representa la tercera aceleración mensual consecutiva de la inflación general, con los precios de la energía aumentando un 23,5% (vs 17,9% de abril). Los precios de la gasolina subieron un 40,5% (vs 28,4% en abril). A su vez, los precios del fueloil subieron en mayo el 58,9% en tasa interanual (vs 54,3% en abril). Además, la inflación volvió a acelerarse en el componente de vivienda y alojamiento (shelter), que pasó del 3,3% al 3,4%, y en los alimentos, cuya tasa aumentó del 2,3% al 3,1%.
El IPC subyacente, que excluye los componentes más volátiles como son los precios de los alimentos no elaborados y de la energía, aumentó un 0,2% en mayo respecto al mes anterior. Este avance se produce después de una subida del 0,4% en abril y quedó ligeramente por debajo de las expectativas del consenso, que anticipaba un incremento del 0,3%. En tasa interanual, el IPC subyacente subió el 2,9% frente al 2,8% que lo había hecho en abril. La lectura coincidió con lo proyectado por los analistas.
Valoración: en conjunto, los datos muestran que la inflación estuvo impulsada en EEUU en mayo principalmente por el encarecimiento de la energía, mientras que el resto de los componentes del índice de precios presentó variaciones más moderadas. Esto sugiere que las tensiones en los mercados energéticos continúan siendo uno de los principales factores que condicionan la evolución reciente de los precios al consumidor.
La moderación de la inflación subyacente sugiere que las presiones sobre los precios en la economía estadounidense podrían estar perdiendo algo de intensidad, a pesar del reciente repunte de los precios energéticos. Dado que el índice subyacente es uno de los indicadores más seguidos por la Reserva Federal (Fed) para evaluar las tendencias inflacionistas de fondo, una lectura inferior a la prevista puede interpretarse como una señal favorable para quienes esperan una política monetaria menos restrictiva en los próximos meses. No obstante, aunque el dato mensual muestra cierta desaceleración, los responsables de la política monetaria suelen prestar atención a la evolución de varios meses consecutivos antes de concluir que la inflación está regresando de forma sostenida hacia su objetivo. Por ello, el mercado continuará vigilando los próximos informes de inflación y empleo para evaluar la posible trayectoria de los tipos de interés.
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