La confianza de los consumidores estadounidenses volvió a bajar en mayo
Redacción Link Securities
Según la segunda lectura del dato, dada a conocer por la Oficina de Análisis Económico, dependiente del Departamento de Comercio, el Producto Interior Bruto (PIB) de EEUU creció un 1,6% en tasa anualizada en el 1T2026 con relación al trimestre precedente, acelerándose frente al crecimiento del 0,5% registrado en el 4T2025, aunque por debajo del 2,0% estimado inicialmente, que era lo que esperaban los analistas del consenso de FactSet. La revisión a la baja refleja principalmente un menor dinamismo de la inversión y del consumo privado respecto a los cálculos preliminares.
El consumo de los hogares, el principal motor del PIB estadounidense, creció en el 1T2026 un 1,4%, ligeramente menos que el 1,6% de la primera estimación del dato. El crecimiento estuvo sostenido sobre todo por el gasto en servicios (+1,8%), mientras que el consumo de bienes permaneció débil (+0,4%). Esto sugiere que los hogares continúan priorizando servicios como ocio, salud, transporte o restauración, pero muestran más cautela en compras de bienes duraderos y productos discrecionales, probablemente debido a unos tipos de interés todavía elevados y a un menor impulso del crédito al consumo.
La inversión empresarial bruta aumentó un 7,0%, también por debajo del 8,7% inicialmente estimado. Dentro de este componente destacó el fuerte crecimiento de la inversión empresarial en equipamiento (+17,2%) y en propiedad intelectual (+11,6%), lo que apunta a que las empresas siguen apostando por automatización, tecnología, software e inteligencia artificial. Sin embargo, la inversión en estructuras cayó un 5,4% y la inversión residencial descendió un 6,2%, reflejando que el sector inmobiliario continúa presionado por el alto coste de financiación hipotecaria y unas condiciones monetarias restrictivas.
El sector exterior volvió a restar crecimiento al PIB. La contribución neta del comercio fue negativa en 1,25 puntos porcentuales, ya que, aunque las exportaciones crecieron con fuerza (+13,1%), las importaciones aumentaron aún más (+21,1%). Este patrón suele interpretarse como una señal de demanda interna relativamente sólida: empresas y consumidores siguen comprando productos del exterior, pero el fuerte incremento de importaciones reduce matemáticamente el crecimiento del PIB.
Por otro lado, el gasto público aumentó un 4,4%, recuperándose tras la contracción del 5,6% del trimestre anterior. El rebote estuvo vinculado a la reanudación de la actividad administrativa y presupuestaria después del cierre parcial del gobierno federal, que había afectado negativamente al gasto público en el trimestre previo.
Lectura económica de fondo
El dato dibuja una economía estadounidense que sigue creciendo, pero de forma moderada y desigual:
En conjunto, el informe refuerza la idea de un “aterrizaje suave”: la economía se desacelera respecto a los años posteriores a la pandemia, pero mantiene suficiente tracción para seguir expandiéndose sin una caída brusca de la actividad.
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