La confianza de los consumidores de la Eurozona mejoró ligeramente de cara al mes de julio
Redacción Link Securities
Tal y como esperábamos, el Consejo de Gobierno del BCE mantuvo sus tres tasas de interés de referencia sin cambios en la reunión de política monetaria de julio. Así, la tasa de interés de la facilidad de depósito sigue en el 2,25%, la de tasa de interés de referencia en el 2,4% y la tasa marginal de crédito en el 2,65%. El Consejo considera que el actual nivel de restricción monetaria sigue siendo adecuado para asegurar que la inflación converja de forma sostenida hacia el objetivo del 2% a medio plazo. En su comunicado, la institución señala que la información económica conocida desde la reunión de junio es, en líneas generales, coherente con sus expectativas y confirma que el proceso de desinflación continúa avanzando.
No obstante, el Consejo de Gobierno advierte de que las perspectivas siguen rodeadas de una elevada incertidumbre. Destaca, en particular, la fuerte volatilidad de los precios de la energía, ligada al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que supone un riesgo al alza para la inflación y podría lastrar al mismo tiempo el crecimiento económico de la Eurozona.
En este contexto, el BCE reitera que continuará adoptando sus decisiones reunión a reunión y en función de los datos, sin comprometerse de antemano con una trayectoria concreta para los tipos de interés. El Consejo de Gobierno insiste en que evaluará la evolución de la inflación, la inflación subyacente y la transmisión de la política monetaria para determinar si el grado actual de restricción monetaria sigue siendo el apropiado.
En definitiva, el BCE mantiene un mensaje prudente: considera que la inflación evoluciona conforme a lo previsto, pero subraya que la elevada incertidumbre aconseja mantener la máxima flexibilidad en futuras decisiones de política monetaria.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno del BCE, su presidenta, la francesa Christine Lagarde, defendió la decisión del BCE de mantener sin cambios los tipos de interés al considerar que la política monetaria se encuentra en una posición adecuada. Además, subrayó que el proceso de desinflación sigue avanzando, aunque advirtió de que el repunte de los precios de la energía provocado por las tensiones geopolíticas introduce una mayor incertidumbre sobre las perspectivas de inflación.
Lagarde afirmó igualmente que el BCE vigilará especialmente la duración e intensidad de este shock energético y sus posibles efectos de segunda ronda sobre salarios y precios. También reconoció que el crecimiento de la Eurozona sigue siendo moderado y que persisten riesgos para la actividad.
Por último, Lagarde evitó ofrecer cualquier orientación sobre la reunión de septiembre, insistiendo en que el Consejo de Gobierno continuará tomando sus decisiones reunión a reunión y en función de los datos, sin comprometerse con una trayectoria predeterminada para los tipos de interés.
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