Scope Ratings ha elevado la calificación soberana de España desde “A” hasta “A+”
La agencia de calificación crediticia Scope Ratings ha elevado la calificación soberana de España desde “A” hasta “A+” y ha situado la perspectiva en “estable”, desde “positiva”, una decisión que reconoce la fortaleza de la economía española y la mejora de sus principales indicadores fiscales y externos. La agencia también elevó la calificación de emisor a corto plazo, tanto en moneda local como extranjera, desde “S-1” hasta “S-1+”. S&P Global Ratings y Fitch mantuvieron sus respectivas calificaciones, en “A” y “A”, ambas con perspectiva “estable”.
Scope justifica la mejora por el «sostenido comportamiento económico, respaldado por una sólida demanda interna y la reducción de las vulnerabilidades externas», al tiempo que destaca la mejora continuada de las métricas fiscales y la reducción de la carga de la deuda pública. La agencia prevé que el PIB crezca un 2,6% en 2026 y un 2,1% en 2027, manteniendo posteriormente un ritmo medio próximo al 2% hasta 2031, claramente superior al esperado para la Eurozona.
Entre los principales motores del crecimiento, Scope destaca la fortaleza de la demanda interna, la evolución del empleo, los flujos migratorios y la inversión, incluida la respaldada por los fondos europeos Next Generation EU. La inmigración ha aportado aproximadamente el 75% del aumento acumulado del empleo entre 2022 y 2025, contribuyendo a aliviar la escasez de mano de obra en sectores como la construcción y la hostelería.
La agencia también pone el foco en la mejora de la posición exterior. El superávit por cuenta corriente ha aumentado desde el 0,4% del PIB en 2020 hasta el 2,9% en 2025, mientras que la posición de inversión internacional neta negativa se ha reducido significativamente.
En el ámbito fiscal, Scope destaca que el déficit público bajó del 3,3% del PIB en 2023 al 2,4% en 2025 y prevé que se sitúe en el 2,5% este año y vuelva a descender al 2,3% en 2027. La deuda pública, que cerró 2025 en el 100,7% del PIB, debería continuar descendiendo hasta situarse por debajo del 92% en 2031.
No obstante, Scope mantiene como principales riesgos el elevado endeudamiento público, el desempleo estructural y juvenil, las presiones presupuestarias derivadas del envejecimiento y la fragmentación parlamentaria, factores que explican el paso de la perspectiva “positiva” a “estable”.
Redacción Link Securities
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