Redacción Link Securities
Según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales de EEUU (BLS), el índice de precios de consumo (IPC) estadounidenses subió el 0,6% en el mes de septiembre con relación a agosto, lectura que estuvo en línea con lo esperado por los analistas del consenso de FactSet. El de septiembre fue el mayor avance del IPC en un mes en los últimos cinco meses. En el mes analizado el precio de la gasolina subió un 9,1% con relación a agosto, mensual. También aumentaron los precios del ocio, los vehículos usados, la educación, los billetes de avión, la asistencia médica y el vestido, mientras que los precios de los alimentos se mantuvieron estables y los precios de las comunicaciones descendieron.
En tasa interanual el IPC de EEUU repuntó el 3,7% (3,4% en agosto), superando las previsiones de los analistas, que era de un incremento del 3,6%. La inflación general se vio impulsada por el encarecimiento de la energía. El precio de la gasolina registró una subida del 34,2% (27,4% en agosto), mientras que el precio del combustible para calefacción se encareció un 74,2% (52,0% en agosto). Los precios de la vivienda también aceleraron su crecimiento en tasa interanual en septiembre, hasta el 3,2% (3,0% en agosto), mientras que los precios de los alimentos moderaron su avance interanual hasta el 2,5% (2,7% en agosto).
Por su parte, el IPC subyacente, que excluye los precios de los alimentos frescos y los precios de la energía, avanzó un 0,3% en septiembre con relación a agosto, algo por encima del 0,2% esperado por los analistas y al mismo ritmo que lo había hecho en agosto. En tasa interanual, el IPC subyacente subió en septiembre el 2,6% desde el 2,4% de agosto, cuando había marcado su nivel más bajo en 5 años. En este caso, los analistas esperaban una lectura del 2,5%. Entre sus componentes de este índice destacaron las subidas de los precios del transporte aéreo (22,4%), de la educación (3,8%), del ocio (2,8%) y de la asistencia médica (1,5%).
Valoración: la probabilidad implícita de una subida de 25 puntos básicos de las tasas oficiales en la reunión del FOMC de los días 27 y 28 de octubre pasó del 22% antes de publicarse el IPC a aproximadamente el 40%-45% después de conocerse el dato. La reacción también se trasladó al mercado de deuda. De este modo, tras la publicación de los datos, la rentabilidad del bono estadounidense a dos años, especialmente sensible a las expectativas de política monetaria, subió alrededor de 12-13 puntos básicos, hasta aproximadamente el 4,91%-4,92% -las cifras citadas corresponden a las primeras reacciones del mercado tras la publicación del IPC-.
En resumen: la posibilidad de una subida de tipos en octubre ha pasado de ser minoritaria a convertirse en un escenario mucho más plausible, aunque sigue sin ser el resultado más probable.
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