EEUU creó en marzo mucho más empleo no agrícola del proyectado por los analistas
Redacción Link Securities
Según publicó la consultora S&P Global, el índice de gestores de compra del sector servicios de EEUU, el PMI servicios, bajó en su lectura final de marzo hasta los 49,8 puntos desde los 51,7 puntos de febrero, quedando igualmente por debajo de los 51,1 puntos de su lectura preliminar de mediados de mes, que era lo esperado por el consenso de los analistas. Cualquier lectura por encima de 50 puntos indica expansión de la actividad en el mes con relación al mes precedente y, por debajo de ese nivel, contracción de la misma. La lectura final de marzo apunta a la primera contracción mensual de la actividad en el sector servicios en más de 3 años.
Los analistas de la consultora que elabora los índices señalan en su informe que los datos de la encuesta PMI muestran que la economía estadounidense se está ralentizando bajo la presión del aumento de precios y la creciente incertidumbre, ya que la guerra en Oriente Medio exacerba las preocupaciones existentes con respecto a otras decisiones políticas de los últimos meses, especialmente en lo que respecta a los aranceles.
En este sentido, estos analistas señalan que el sector servicios ha caído en contracción por primera vez desde enero de 2023, arrastrando a la economía general a una tasa de crecimiento anualizada casi estancada del 0,5% en marzo. Los sectores de servicios orientados al consumidor son los más afectados, donde, sin contar los confinamientos por la pandemia, la caída registrada en marzo fue una de las más pronunciadas desde que se dispone de datos por primera vez en 2009. Sin embargo, los servicios financieros y la tecnología, que tuvieron un buen desempeño el año pasado, han mostrado algunos signos de un desempeño más débil en medio de la volatilidad del mercado financiero y las preocupaciones sobre las tasas de interés más altas, que han disuadido la inversión.
Además, señalan estos analistas, la clave de la tendencia es una reducción del gasto en medio de un empeoramiento de la asequibilidad, con costes y precios de venta que aumentaron en marzo tras el alza de los precios de la energía. Los datos de la encuesta coinciden en general con una aceleración del incremento de los precios de los precios del consumidor cercana al 4%, a medida que las empresas buscan cada vez más trasladar los mayores precios a los clientes en los próximos meses. Así, indican, el entorno de estanflación, caracterizado por un crecimiento estancado y una creciente presión inflacionista, reflejado en el PMI, representa un gran desafío para los responsables de las políticas monetarias, especialmente considerando que la encuesta de marzo también indica una caída del empleo. Es evidente que mucho depende de la duración del conflicto. El hecho de que la confianza empresarial solo haya disminuido y no se haya desplomado es una señal de que las empresas confían en una pronta resolución de la guerra. Sin embargo, preocupa que la interrupción del suministro energético provocada por la guerra en Oriente Medio pueda tener un impacto que dure mucho más que cualquier conflicto real y que ponga a prueba la resistencia de las empresas y de los hogares en los próximos meses.
Por su parte, un índice similar, elaborado por the Institute for Supply Management (ISM), el ISM servicios bajó en marzo hasta los 54,0 puntos desde los 56,1 puntos de febrero, cuando se había situado a su nivel más alto desde agosto. La lectura quedo por debajo de los 55,0 puntos esperados por el consenso de analistas. Cualquier lectura por encima de 50 puntos indica expansión de la actividad en el mes con relación al mes precedente y, por debajo de ese nivel, contracción de la misma.
La lectura apuntó a una desaceleración en el ritmo de crecimiento mensual de la actividad de servicios, liderada por una disminución en la actividad empresarial (53,9 puntos vs 59,9 en febrero) y por la primera caída en el empleo en cuatro meses (45,2 puntos vs 51,8 en febrero). Además, el subíndice de precios subió hasta los 70,7 puntos (vs 63,0 en febrero), su nivel más elevado desde octubre de 2022, debido a los mayores precios del petróleo y del combustible. A su vez, el subíndice de entregas de proveedores indicó un desempeño más lento en comparación con febrero (56,2 puntos vs 53,9 puntos en febrero), también como era de esperar debido a problemas de envío y a interrupciones de vuelos debido al conflicto en Medio Oriente y al clima invernal.
Por su parte, el ritmo de expansión de los inventarios (54,8 puntos vs 56,4 puntos en febrero) y de los pedidos pendientes (53,6 puntos vs 55,9 puntos en febrero) se desaceleró en marzo, mientras que el de los nuevos pedidos aumentó (60,6 puntos vs 58,6 puntos en febrero).
Los analistas del ISM señalaron que los comentarios predominantes de las empresas en marzo giraron en torno a las repercusiones y los ajustes derivados del conflicto con Irán y la consiguiente subida prevista de los precios del petróleo en algún momento.
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