La Eurozona registró en mayo un déficit comercial de bienes con el resto del mundo
Redacción Link Securities
Según la lectura final del dato, dada a conocer por Eurostat, el índice de precios de consumo (IPC) de la Eurozona bajó el 0,1% en el mes de junio con relación a mayo, lectura que estuvo en línea con su preliminar y con lo esperado por los analistas del consenso de FactSet.
En tasa interanual, el IPC de la Eurozona subió en junio el 2,8%, frente al 3,2 % registrado en mayo. Un año antes, en junio de 2025, la inflación era del 2,0%. La lectura estuvo igualmente en línea con su preliminar y con lo esperado por los analistas. Por componentes, los precios de los servicios fueron el principal factor impulsor de la inflación en la Eurozona, con una contribución de 1,51 puntos porcentuales (p.p.), seguidos por los precios de la energía (0,77 p.p.), por los precios de los alimentos, el alcohol y el tabaco (0,29 p.p.) y por los precios de los bienes industriales no energéticos (0,18 p.p.).
Entre los estados de la Eurozona, las menores tasas de inflación anual se registraron en Malta, Estonia y Francia, todas ellas con una tasa del 2,0%, mientras que las tasas más elevadas correspondieron a Lituania (5,4%) y a Bulgaria (5,2%).
El IPC subyacente, que excluye para su cálculo los precios de los alimentos, el alcohol y el tabaco, y los precios de la energía, subió en junio el 0,2% con relación a mayo, mientras que en tasa interanual lo hizo el 2,4%, frente al 2,6% del mes precedente. En ambos casos las lecturas estuvieron en línea con sus preliminares y con lo esperado por el consenso de analistas.
Valoración: la moderación de la inflación general y, especialmente, el descenso de la inflación subyacente refuerzan la percepción de que las presiones sobre los precios continúan remitiendo en la Eurozona. Aunque la inflación general permanece por encima del objetivo del 2% del BCE, la desaceleración de la subyacente hasta el 2,4% y la ausencia de sorpresas respecto a las estimaciones reducen la urgencia de mantener una política monetaria especialmente restrictiva. No obstante, la fortaleza de la inflación en los servicios, que sigue siendo el principal motor del aumento de los precios, aconseja prudencia. En este contexto, es previsible que el BCE mantenga un enfoque dependiente de los datos, evitando comprometerse con una senda rápida de recortes de los tipos de interés hasta contar con una mayor evidencia de que la inflación converge de forma sostenible hacia su objetivo del 2%.
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