La producción industrial de EEUU registró en abril su mayor repunte en 14 meses
Redacción Link Securities
El presidente de EEUU, Donald Trump partió de Pekín el viernes por la tarde, tras haber mantenido con anterioridad una segunda reunión con el presidente chino, Xi Jinping. El tono en general se mantuvo cordial, ya que Xi indicó que ambas partes habían acordado estabilizar sus relaciones comerciales y alcanzaron importantes consensos, mientras que Trump dijo que ambos países habían alcanzado acuerdos comerciales fantásticos, pero la falta de concreción de los mismos decepcionó a los inversores de los mercados, aunque éstos ya tenían muy bajas sus expectativas antes de que comenzase la cumbre.
Así, Trump dijo a Fox News que China había acordado la compra de 200 aeronaves de Boeing (BA-US), muy por debajo de las 500 aeronaves previstas. Además, Trump también señaló que Xi expresó su interés en la compra de petróleo estadounidense. El representante de Comercio de EEUU, Greer, dijo que China podría comprometerse a la compra de miles de millones en productos agrícolas que van más allá de la soja en los próximos tres años, e indicó que los controles de exportación de las compañías de semiconductores no fueron un aspecto principal durante la reunión. Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores de China, ofreció de forma delirada respuestas imprecisas, cuando fue sondeado para confirmar la versión estadounidense.
El presidente de EEUU, Donald Trump extendió una invitación a su homólogo chino para el 24 de septiembre, aunque podrían verse dos veces más en noviembre y diciembre, en las reuniones respectivas del APEC y del G20. Los medios de comunicación chinos enfatizaron la frase “estabilidad constructiva y estratégica” que Xi usa para caracterizar las relaciones bilaterales, indicando que China busca una relación más estable, al menos hasta la finalización del mandato de Trump.
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