El BCE reconoce un escenario de inflación más complicado de lo previsto anteriormente
En una entrevista en el diario suizo Le Temps, el irlandés Philip Lane, economista jefe del BCE, señala que considera que el actual shock energético será más prolongado de lo que la institución esperaba en marzo y provocará una inflación más elevada y persistente. Según Lane, la segunda oleada de subidas de los precios del petróleo y el gas, intensificada por el deterioro de la situación geopolítica, ejercerá presión al alza sobre la inflación antes de que esta comience a aproximarse de nuevo al objetivo del 2% del BCE a partir de mediados de 2027.
Lane señala que el impacto no se limitará a la energía. El encarecimiento energético debería trasladarse también a los precios de los alimentos, la electricidad y los bienes en general. No obstante, destaca como elemento positivo que, hasta ahora, no se han observado efectos significativos sobre los precios de los servicios. Desde febrero, las presiones inflacionistas en este componente se han mantenido relativamente estables y, según Lane, deberían seguir estando contenidas.
El economista jefe del BCE subraya así que la naturaleza del actual shock energético es diferente en algunos aspectos de episodios anteriores: el principal riesgo es que una energía más cara mantenga elevada la inflación durante más tiempo, aunque sin que, por el momento, se esté produciendo una generalización de las presiones sobre el conjunto de la economía.
En definitiva, Lane reconoce un escenario de inflación más complicado de lo previsto anteriormente, pero mantiene la expectativa de que, una vez superado el shock energético, la inflación pueda volver gradualmente hacia el objetivo del 2% desde mediados de 2027.
Redacción Link Securities
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